Preguntas frecuentes

Si no encuentra abajo la respuesta a su pregunta, no dude en contactar con nuestro Director Técnico, Francisco Salas (Tel.: 34 + 91 658 40 47, e-mail: f.salas@es.fullflow.com).

  1. ¿Que ocurriría si se atascara un sumidero?
  2. He oído que las tuberías pueden comprimirse al usar un sistema sifónico.
  3. ¿Cómo se acopla un sistema sifónico al drenaje subterráneo?
  4. Al instalar un sistema con tuberías de polietileno, ¿cómo se resuelve la cuestión de la expansión?
  5. Quisiera más información sobre el índice de velocidades de autolimpieza.
  6. ¿El sistema está disponible en algún material distinto del PEAD?

1. ¿Que ocurriría si se atascara un sumidero?

Se ha demostrado en diversos ensayos que si un reducido número de sumideros se atascaran, los restantes asumirían el caudal asignado a aquellos. No obstante, la altura de la lámina de agua necesaria en torno a los sumideros operativos aumentaría para aceptar el caudal adicional.

La capacidad de un sistema sifónico viene determinada por las dimensiones de las tuberías, y no necesariamente por los sumideros. Por este motivo, es posible alcanzar caudales elevados en los sumideros, siempre que se prevean las cargas de agua adicionales. Si un sumidero se atasca, la capacidad del sistema no se ve afectada, ya que las dimensiones de las tuberías permanecen constantes. Es muy improbable que el sumidero atascado permita la entrada de aire en el sistema, ya que queda rápidamente sumergido a causa del aumento de la lámina de agua.

2. He oído que las tuberías pueden comprimirse al usar un sistema sifónico.

Durante el funcionamiento de un sistema sifónico se generan presiones operativas subatmosféricas (negativas) dentro de las tuberías, por tanto es posible que las tuberías sometidas a vacío interno o a presiones exteriores positivas se deformen o fallen, produciendo daños importantes.

Así pues, la presión operativa de vacío admisible deberá constituir una de las limitaciones de diseño. Sin embargo, existen otras condiciones presentes en los sistemas sifónicos que afectan a la mínima presión admisible, en particular la cavitación y la evaporación espontánea de agua en algún vapor o gas.

Se emplean límites generalmente aceptados de -8 m.c.a. con las restricciones de magnitud apropiadas. El material preferido en la construcción de sistemas sifónicos es el polietileno de alta densidad (PEAD) para tuberías con diámetros iguales o inferiores a 160 mm, y el PEAP de altas prestaciones para diámetros superiores a 160 mm. Estos materiales presentan la ventaja de existir en un amplio abanico de diámetros y de poseer la capacidad de deformarse sin romperse ni verter el contenido de la tubería. No obstante, algunas propiedades del material son dependientes del tiempo, lo cual afecta a su capacidad de caudal.

Las normas y los datos de diseño de sistemas suelen estar orientados a la capacidad del PEAD para soportar presiones positivas internas durante periodos de más de 50 años sin sufrir desperfectos. Cuando se observan presiones para periodos de funcionamiento de 50 años, es evidente que estas condiciones no se dan en sistemas sifónicos de drenaje de aguas pluviales.

Pipe work design codes and information are more commonly directed towards the ability of HDPE to withstand internal positive pressures for periods of more than 50 years without suffering failure. When vacuum pressures are addressed on 50 year loading period, it becomes clear that these loading conditions are not present within a syphonic rainwater drainage system.

La presión operativa aceptable varía en función del material del que estén hechas las tuberías. La capacidad de cualquier tubería para soportar presión interna o vacío depende de sus dimensiones y de las propiedades del material.

Por propia naturaleza, los sistemas sifónicos de aguas pluviales a menudo funcionan a presiones subatmosféricas, aunque no siempre sucede así. Los primeros sistemas diseñados a menudo descuidaban la necesidad de instalar tuberías capaces de operar a presiones subatmosféricas, y utilizaban las canalizaciones de drenaje tradicionales de UPVC. Este material, que resulta ligero y fácil de trabajar, es también sensible a rozaduras y cortes, de modo que cualquier desperfecto en la superficie produce una debilidad inherente en el interior de la tubería. Esta debilidad, unida a la naturaleza quebradiza del material, en ocasiones produjo fallos en las tuberías al verse sometidas a presiones subatmosféricas, lo cual, desafortunadamente, ocurría cuando las tormentas alcanzaban su mayor intensidad. Cuando los diseñadores se fueron haciendo conscientes de la resistencia del material necesaria, los sistemas de tuberías empezaron a construirse con un componente más sólido, conocido como polietileno de alta densidad (PEAD). La elección de dicho material también ha de estudiarse detenidamente, pues la resistencia general de las tuberías depende del espesor de las paredes. Otro avance en el empleo de los materiales se ha producido en el desarrollo del polietileno de altas prestaciones (PEAP), que Fullflow utiliza en las tuberías de mayor diámetro (200 – 315), debido a su resistencia. Ensayos independientes han demostrado que el material posee la resistencia adecuada para operar en las condiciones de funcionamiento de los sistemas sifónicos. Es necesario tomar precauciones si se emplean polietilenos de resistencias distintas u otros materiales plásticos.

3. ¿Cómo se acopla un sistema sifónico al drenaje subterráneo?

Para calcular correctamente las dimensiones de las tuberías subterráneas asociadas a un sistema sifónico, en primer lugar hay que entender cómo se inicia la acción sifónica en el mismo. Para llevar a cabo el cebado del sifón es necesario asegurarse de que la velocidad del agua es suficiente para que el aire contenido en las tuberías sea arrastrado con el agua, es decir, que se forma un flujo de burbujas. Los experimentos realizados por May y otros (1991) confirmaron que las velocidades de arrastre del aire oscilan entre 2 y 3 m/s.

Debido a la forma hidrodinámica del sumidero autocebante de aguas pluviales Primaflow™, la velocidad del agua aumenta rápidamente en distancias muy cortas, lo cual garantiza que las tuberías terminales de cada uno de los sumideros se ceban con independencia del sistema principal y, a consecuencia de ello, que la acción sifónica comienza en los estadios iniciales de la tormenta. Si ésta alcanza la intensidad suficiente para provocar un incremento adicional de las velocidades de arrastre de aire en el colector principal, se producirá un acción sifónica prácticamente total.

Una vez se comprende el proceso de cebado y la necesidad de velocidades de arrastre de aire, se hace evidente que, para interrumpir la acción sifónica, ha de reducirse la velocidad del agua. Dicha velocidad se calcula dividiendo el caudal entre la superficie de la tubería, por lo tanto, al aumentar el diámetro de la misma, la velocidad del agua disminuirá. Normalmente, se suelen instalar la red de drenaje subterránea en pendiente, lo cual, junto con un incremento del diámetro y en conjunción con el caudal de entrada, permitirá un flujo en las tuberías similar al de un canal abierto con contacto aire-agua, es decir, permitirá la evacuación aunque no estén completamente llenas. El plano de la instalación proporciona un caudal y una velocidad para cada bajante, cifras válidas hasta un 10% del caudal máximo alcanzable. Así pues, las dimensiones de la red subterránea deberá calcularse de modo que, con el caudal dado, se produzca circulación en ellas aun sin estar completamente llenas. El método reconocido para calcular los caudales en el interior de tuberías con diámetros e inclinaciones variables consiste en emplear tablas o ábacos que se pueden encontrar en cualquier libro de ingeniería. Se recomienda que la tubería subterránea desemboque en un pozo de registro antes de conectar con el alcantarillado general.

Aunque, teóricamente, no es necesario cumplir requisitos adicionales respecto al diseño de la red subterránea, la mayor parte de los sistemas están diseñados para sobrecargarse (trabajar a sección llena) de forma ocasional. Para admitir la sobrecarga de la red enterrada es preciso que la tubería subterránea esté conectada a un pozo de registro provisto de una rejilla de ventilación. Este conducto (cuya superficie abierta deberá ser mayor o igual a la de la tubería de descarga del sistema sifónico) permitirá que el sistema evacue (si bien a un ritmo reducido) incluso en caso de que la red subterránea situada a continuación del pozo de registro se sobrecargara.

4. Al instalar un sistema con tuberías de polietileno, ¿cómo se resuelve la cuestión de las juntas de dilatación?

Una vez se ha diseñado el sistema, los análisis harán patentes los parámetros de funcionamiento. Es esencial que las tuberías utilizadas en el diseño posean unas paredes de grosor adecuado y que estén ancladas correctamente, pues los anclajes aumentan la resistencia de las mismas y restringen la dilatación lineal. Fullfow Limited emplea un sistema de abrazaderas y carriles para tuberías de tolerancia rigurosamente controlada para conseguir un sistema que resulte tanto estéticamente agradable como práctico en su instalación y funcionamiento, lo cual genera confianza en el cliente.

5. Quisiera más información sobre el índice de velocidades de autolimpieza.

Tal y como se comenta en la sección sobre cálculo de las dimensiones del sistema subterráneo e interrupción de la acción sifónica, es necesario que el agua alcance velocidades elevadas en el interior de las tuberías para que se produzca el cebado del sifón. Casualmente, las velocidades de cebado son muy superiores a las recomendadas para la autolimpieza. La normativa española sobre drenaje (UNE-EN 12056) recomienda que se mantengan velocidades de autolimpieza en condiciones de funcionamiento normales. En la mayor parte de las tormentas se alcanzan velocidades de autolimpieza durante periodos de tiempo variables, ya que el tipo de corriente fluctúa entre los modelos 1, 2 y 3 que se muestran a continuación. Haga clic en el icono para ver la animación.

Como consecuencia de las elevadas velocidades que se alcanzan en un sistema sifónico no es necesario instalar puntos de registro. Es más, la inclusión de estos accesorios podría hacer aparecer zonas de posible entrada de aire en el sistema, lo cual redundaría en una disminución del rendimiento del mismo.

Asimismo, como sucede en cualquier tipo de sistema de aguas pluviales, un correcto mantenimiento desempeñan un papel fundamental en la continuidad del funcionamiento del sistema sifónico. Fullflow Sistemas proporciona un manual de Mantenimiento para el Cliente siempre que instala un sistema y, si se cumplen las recomendaciones de este documento, el riesgo de que se acumulen residuos en los canalones o de que se atasquen los sumideros se reduce al mínimo.

6. ¿El sistema está disponible en algún material distinto del PEAD?

Sí, Fullflow ofrece el sistema en diversos materiales. Hemos instalado sistemas de fundición, acero dulce galvanizado, cobre y acero inoxidable. Es factible fabricar un sistema de un material distinto de los mencionados, siempre y cuando éste posea las cualidades necesarias (determinadas por Fullflow) para funcionar con efectividad. Para más detalles, póngase en contacto con Fullflow. Correo electrónico: info@es.fullflow.com , Tel.: 34 + 91 658 40 47.